Diciembre y sus festividades usualmente son momentos que reúnen a las personas entorno a las diferentes celebraciones.
Se reúnen amigos, familia, parejas y equipos de trabajo, donde encuentran un momento para celebrar un año que va cerrando y para reconocer todo lo que se hizo en el transcurso de éste.
¿Y las Conversaciones que se tornan Incómodas?

Alrededor de todas estas celebraciones es común que se presenten comentarios referentes a la vida personal de cada uno. Muchas veces, estos comentarios vienen desde una parte genuina y por poner un tema de conversación; otras veces no tienen una intención positiva sino que vienen desde la crítica y/o el señalamiento. Lo que ocasiona que las personas se sientan incómodas y empiecen a evitar frecuentar este tipo de situaciones y/o celebraciones.
Las preguntas y los comentarios más repetidos

En esta época, y sobretodo en las familias, suelen haber comentarios y preguntas que no son tan amenas para las personas que los reciben:
- ¡Estás como repuestica!
- ¿Todavía con viviendo con los papás? Ya es hora, mijo.
- Mire a su primo, él ya tiene carro/casa/esposa/hijos.
- ¡Por cansona es que ningún hombre se la aguanta!
- ¿Y para cuando la boda?
- ¿Y para cuándo el bebé?
- ¿Todavía con la misma?
- ¿Y esa sí es la definitiva?
Y cómo estás, muchas otras preguntas y comentarios que pueden generarte malestar y hacerte pasar un mal rato.
Piensa, ¿qué otros comentarios has recibido o escuchado en este tipo de reuniones? y trata de recordar ¿cuál ha sido tu reacción en ese momento y cómo ha tomado esa reacción la persona que te hizo el comentario?
Puede pasar que en ese momento presentes una o más emociones al tiempo que pueden generarte síntomas físicos. Ejemplo: si el comentario te dio rabia es probable que sientas calor, que tengas el impulso de alzar tu voz o gritar, que tus gestos o tu mirada cambie, etc. Es por esto, que lo recomendable en ese momento, no es responder a ese comentario ya que es muy probable que tu respuesta no sea muy asertiva y se derive de ahí una discusión.
Lo recomendable en este caso es que te tomes un momento y respires profundo, lo puedes hacer en ese mismo momento o puedes retirarte a un lugar diferente y tomarte el tiempo mientras tu cuerpo procesa esa emoción; de esta manera evitas llegar a confrontaciones innecesarias.
Si sientes que no eres capaz de retirarte y quieres responder a ese comentario, aquí hay algunas frases que pueden funcionarte en ese momento y te pueden ayudar a evitar engancharte en una discusión:
- «Creo que no es el momento apropiado para hablar de ese tema»
- «Te agradezco tu preocupación sobre (lo que te estén diciendo), pero no me gusta que me digan esas cosas»
- «No me siento cómod@ para hablar ese tema contigo»
También puede ocurrir que hayan eventos o celebraciones a los que no quieras asistir, y a veces, puedes sentir presión de parte de otras personas. Por esto, en estas ocasiones, puedes decir que NO sin sentirte mal y dando tus argumentaciones. Aquí te dejo algunos ejemplos:
- «Te agradezco mucho por tenerme en cuenta pero esta vez no me es posible asistir»
- «Tú podrías asistir a la reunión familiar, esta vez yo me quedaré en casa»
- «Creo que mejor podríamos encontrarnos tú y yo en otro momento, no me siento cómod@ estando en ese lugar»
Recuerda: La comunicación es la fuente principal de todo y si logras comunicar asertivamente, te sentirás mejor al expresarle a los demás tus necesidades.

Otro punto importante: recuerda que tú sólo eres responsable de tus reacciones, no eres responsable de la reacción del otro; por lo tanto, intenta no caer en la culpa por como se sienta el otro cuando le estés expresando tus deseos y necesidades.
Por último, siéntete en la libertad de crear tus propios rituales y tus propias costumbres en torno a estas fechas, no pasa nada si ya no te sientes cómod@ con las mismas tradiciones que vienes practicando a través de los años. Eso sí, ten en cuenta que debes ser respetuoso con el otro, el hecho de que tú quieras hacer las cosas diferentes no significa que el otro también deba hacerlo.
Espero que puedas vivir esta época con más tranquilidad y más en paz, tomando mejores decisiones para tu bienestar. Recuerda no tienes que cumplir estándares ni expectativas sociales. Date la oportunidad de crear tus propias tradiciones donde te sientas tranquil@ y en paz contigo mism@.


